Las aventuras de la pepita galopante.

La primera vez que escuche su corazón eso me pareció, una pepita galopando a mil por hora en mi barriga, pero comencemos desde el principio de todo, les tengo que explicar cómo fue que llego ahí la pepita o el bebé para no entrar en confusiones.

¡El puntito se coloreo de azul, significaba positivo en la prueba de embarazo, no lo podía creer!
¡No podía creer que eso de ser una mujer embarazada, me estaba pasando a mí! Aunque tengo una muy buena y estable relación con mi pareja y habíamos hablado miles de veces de tener bebés, no era algo que estuviéramos esperando para ese momento. Así que mi reacción ahí en la soledad del baño con mis únicos cómplices: El toilette y un par de cepillos de dientes, fue de shock. Tras tres segundos y recuperar el aliento vino la emoción e ilusión de cómo le iba a contar al papá.


“Me tengo que aguantar mientras preparo algo muy especial y, como comprar unos zapatitos o ropa de bebé y ponerle: ¡Felicidades Papá! ¿Original, no? Por otro lado… ¡Mi Mamá! Dios, mi mamá. Le va a dar algo de alegría pues sus terapias, chantajes y lavados psicológicos con respecto al tema: y ¿Para cuándo mis nietos? Iban en aumento. No diré nada, es un momento único y lo he de hacer especial con cada uno”.

Convencida de hacer mi mejor actuación, salí del baño, ¿Todo bien? Me pregunta Juan y yo siguiendo el plan, suelto una risilla nerviosa y pongo cara de idiota, si todo bien ji, ji, ji, soy el colmo, tengo que ser fuerte pensé, cierra los ojos y abre las manos. Ya no me aguante, ¿Qué? Dijo él, que cierres los ojos y abras las manos, lo hizo y yo en un momento especial y único le puse la prueba de embarazo orinada en las manos.

¿A quién se le ocurrió llamarle “Estragos mañaneros” o Náuseas matutinas a los sintomas de embarazo primer mes? Si esto es de 24 horas al día por 7 días a la semana. ¡No para! ¡Ya no juego! ¡Bájenme de aquí! A mí nadie me dijo con claridad que este asunto era así, del embarazo solo había escuchado cosas como: Es Mágico, te sientes más mujer y bella que nunca, alguna que otra náusea pero nada grave, yo definiría mis primeras 18 semanas como “El Infierno”.

24 horas seguidas todos los días sintiéndote entre cruda y alcoholizada, con un náusea constante, mareo, vomitando a toda hora y una acidez, un fuego en la boca del estómago que creía solo los gástricos agudos podían presumir, no tenía energía para nada, vivía huyendo de cualquier olor por sencillo que fuera, me lavaba los dientes en la cocina porque no soportaba estar dentro del baño, podía oler todo por debajo de las piedras, abrir el refrigerador, bañarme y toda actividad cotidiana que se les ocurra, significaba un verdadero reto, y claro por tanto vomitar daba tres pasos y se me bajaba la presión y se sumaba al mareo, dolor de cabeza.
Escuche toda clase de remedios para los estragos: saltinas por la mañana antes de pararte de la cama, aceitunas, agua con gas, masticar arroz crudo, agua de avena, jengibre, etc. Nada funcionó, mis pequeños alivios fueron: Una toalla mojada en agua fría enrollada en la cabeza y limón que chupaba y olía.
Aquí tengo que hacer una mención especial al hombre a mi lado. No es fácil llegar a tu casa y encontrarte con alguien con cara de: “Me das asco” una toalla en la cabeza y un limón en la mano, quejándose y vomitando, sin permitir que te acerques más que a los pies para masajes, además de cocinar, lavar, ir al súper, levantar la casa, todo solito, porque yo no movía un dedo, con mucho trabajo me bañaba; por primera vez agradecí al cielo, a la virgen y a todo el ejército angelical, no tener trabajo en ese momento. ¿Mágico, no?

Pero como todo pasa esto también paso, y hoy a 23 semanas, (5 meses y medio), puedo decir que me siento más bella y más mujer. Pepita galopante, ya es Mateo, y ya lo siento “Mariposear” en mi pancita, que por supuesto ya es panzota! Y me asusta como crece día tras día. Otra cosa que crece y no me asusta son mis pechos, por fin! Esto sí que es una bendición para mi marido pues finalmente tiene enfrenté alguien con pechos voluptuosos.

¿Antojos? No he tenido muchos, al menos nada raro, eso sí, entrando a los cuatro meses me ha dado un hambre insaciable. Necesito comer cada dos horas y cuando digo dos horas son dos horas y no más. Me empieza a dar un dolor de cabeza, se me baja el azúcar, dejo de ver, de oír, solo quiero comer, todo un drama, he decidido que haré y le pondré a mi auto una calcomanía que diga: ¡Cuidado! ¡Quítese! “Mujer embarazada hambrienta embarazada pasando”.

Podía presumir de no tener signos de cambios de humor drásticos e irritabilidad típicos de mujeres embarazadas. Al mencionarle esto a mi marido y a un par de amigas, me abrieron los ojos a la realidad de lo sucedido. De acuerdo a su versión, a partir de la semana 20 notaron rasgos en mi de personificar a María Magdalena bañada en llanto haciendo la lista del súper, y además de Hulk que incluían sus mutaciones de persona normal a loca, de un minuto a otro. Claro, todo se comentaba a mis espaldas: “son sus hormonas debemos ser pacientes”.

Mateo ya nos oye, así que en la noche le contamos cuentos y patalea, y si le canto patalea más. Empezamos a armar su cuarto, que cantidad de cosas para bebes que hay, un asunto que calienta las toallitas húmedas, ese es mi favorito. Somos los más ilusionados por su llegada, faltan aproximadamente tres meses y medio y a veces ya no aguanto las ganas de conocerlo. Por ahí considero la idea de tener un nacimiento en agua y sin drogas para el dolor. Sigo en búsqueda de momentos mágicos y especiales. Todo ha sido hasta el momento tremenda experiencia, me siento de verdad bendecida, privilegiada y por supuesto la Aventura, apenas comienza.

Autor: Anónimo
Fotos: © mik_cz – Fotolia.com

The following two tabs change content below.
Isabel Molina es presentadora del "Club de la Mañana" en el canal RTS en Quito. Actriz de profesión, con bastante experiencia en México, trabajo para Televisa en varias telenovelas y temporadas de Teatro. Se ha destacado como conductora de programas en television e internet, modelo de fotografías y propagandas de diferentes marcas internacionales. Isi como le dicen con cariño, es madre de un niño hermoso de 3 años y contribuye a QuitoBebes.com con sus Video Blogs y artículos sobre sus experiencias de ser madre.

Latest posts by Isabel Molina (see all)

One Comment on “Las aventuras de la pepita galopante.

  1. Hermosa historia, todas las pepitas galopantes llegan a llenar nuestras vidas de sensaciones que jamás hubieramos sabido que podían existir, un amor como ningún otro, limpio e incondional.

¡Déjanos un comentario!