26 septiembre, 2022

Mi día del Padre: Cuando me enamoré de mi bebé.

Insisto, no digo que no se me daba nada, todo lo contrario: me sentía feliz… y listo. Mi hijo era esperado y deseado. Pero si hubiese querido medir la reacción de ambos en la “escala del entusiasmo”, del uno al 10, diría que Paula estaba en un 20… yo con suerte llegué a los cinco, y ese fue el pico más alto cuando oí el “tum… tum… tum…” del corazón del bebé en el eco de rigor.